Mundo de ficçãoIniciar sessãoLeónidas
En cuanto nuestro avión llega a España, me comunico a casa de Lucas y al cabo de unos segundos responde Martina su ama de llaves.
—¡Buenos días, Martina! ¿esta mi hijo en casa?
—¡Buenos días, señor Bernal! Sí, pero no está en condiciones de recibir a nadie. —Responde un tanto titubeante.
—¿A qué te refieres con eso?
—Creo que si pie







