No dije más y salí de la habitación, era bueno saber que Tom estaba bien. Pero nunca espere, que al salir de esa habitación pudiera encontrarme con William.
El joven hombre estaba parado al lado de Raúl, vistiendo un deportivo mientras me miraba con enojo.
–¿Qué haces aquí? –Pregunté sorprendida.
–Lo mismo me preguntó yo de ti. –Sabía que estaba en problemas.
–Estaba preocupada por él. –Murmuré.
–¿Por qué estarías preocupado por alguien como él? –Sus ojos castaños demostraban el coraje que sent