—Hubo un pequeño contratiempo, todavía no lo logro.
—¿Cómo?
El hombre parecía un poco molesto:
—¿No puedes resolver un pequeño contratiempo?
Sabrina habló con calma:
—Puedo resolverlo, dame un poco de tiempo, de todos modos no lo necesitas con urgencia.
El hombre respondió:
—Escuché que en la subasta de Solomón esta vez había algo llamado Flor de hielo, ¿ya lo conseguiste?
—Todavía no.
—¡Inútil!
—Si eres tan hábil, ¿por qué no te enfrentas personalmente a resolverlo? —Sabrina respondió si