Sabrina bebió, —¡Voy a ver qué quiere hacer!
«Si viene a molestarme otra vez, le daré una lección.»
—Sabrina, ¿por qué no vamos a otro bar? —la convenció Sofía.
En ese momento, un grupo de hombres con armas irrumpió de repente.
Temiendo ser heridos, los presentes se agacharon y retrocedieron.
Pablo señaló arrogantemente a Sabrina y Sofía, —¡Átenlas, voy a jugar con ellas esta noche!
Sofía, al ver la mala situación, envió inmediatamente un mensaje con la localización a Francisco.
Mientras