—¡Qué cachorro más mono! —Sabrina se sintió gratamente sorprendida.
El cachorro se portaba muy bien y miraba con curiosidad a su ama.
«A Sabrina le encantó el regalo.»
—¿Cómo se llama? —Sabrina abrazó al perrito.
Francisco miró a Sabrina con ternura, —Todavía no tiene nombre. Ponle tú un nombre.
Sabrina pensó un momento y dijo: —Es mi regalo de 23 cumpleaños, llamémoslo Veintitrés.
—¿Veintitrés? —Francisco sonrió—. Bueno, se llama Veintitrés.
Veintitrés rio con ellos y dio un pequeño ladr