—¡Sofía! —Francisco preguntó nervioso—. ¿Dónde estás? ¿Qué ha pasado?
Sofía lloraba tanto que apenas podía respirar, —Hermano, mamá y papá me han encerrado. Quieren que me case con el bastardo de la familia Reyes. No lo quiero. ¡Ven a ayudarme!
—Espérame, llegaré pronto.
Sabrina también estaba preocupada, —¿Qué le pasa a Sofía?
—Luego te cuento.
Francisco le llevó a Sabrina a subir al coche y ordenó al chófer que conduciera hasta la casa de sus padres.
En el camino, Francisco le explicó la