Sabrina se sorprendió, «¿Cómo sabe Francisco que la luz de mi habitación está encendida?»
Inmediatamente corrió al balcón y vio a Francisco de pie en la acera mirándola.
A Sabrina se le aceleró el corazón, —¿Por qué estás aquí?
—Por muchas cosas —Francisco miró con ternura a Sabrina que estaba en el balcón—. Quiero verte antes de acostarme, quiero darte las buenas noches en persona, quiero estar a tu lado, quiero...
Tenía muchas razones para verla, —Sabrina. Te quiero. Te echo de menos.
Cua