Francisco no podía bajar y, además, no quería ver a Alejandro, así que Sofía fue a tratar con él.
En la planta baja.
El hombre del traje estaba sentado en el sofá, tomando un sorbo de café.
El hombre era guapo, con un parecido rostro a Alonso, de piel pálida, y parecía muy gentil.
Al oír pasos, vio a Sofía bajando las escaleras.
Alejandro dejó el vaso, se levantó, y saludó sonriendo, —Sofía. Hace mucho tiempo.
La última vez que Sofía y Alejandro se vieron fue hace más de diez años. Fue el