Ricardo no olvida los inocentes.
Capítulo 37
Mariela, muy emocionada hacia las maletas, sólo lo necesario para estar cómoda y presentable.
Una vez hizo la suya, empezó a empacar la de Anabella, quién muy feliz, aunque más taciturna, algo comprensible con el horror que había vívido, se preparaba para meter unos improvisados skies, gorros, bufandas, un largo etcétera de implementos para la nieve, pues deberían tomarse fotos sólo para despistar cualquier pista.
Ella misma había sugerido ese truco y a Ricardo y Mariela les había p