Y así lo hicieron, Elena tras el primer impulso de negarse puesto que ella siempre fue muy responsable con su trabajo, terminó por aceptar el día de ocio con Gabriel, siempre cautelosa y procurando no emocionarse demasiado con el incierto futuro de su relación. Aceptó conocer a un agente inmobiliario que Gabriel contactó esa misma mañana, una mujer reconocida por tener los mejores inmuebles de la ciudad, ella los llevaría a conocer varios apartamentos donde compartir su vida juntos, no es que n