El camino a casa fue incomodo, el silencio sepulcral parecía no tener fin y mientras León trataba de controlar la ira Camila miraba por la ventana mientras unano dos lágrimas de indignación escapaba de sus ojos. Pronto llegaron a Villa celeste, Camila sin esperar a León bajo del auto sin mirar atrás y entro a la casa a toda prisa seguida por León qué era invadido por la ira.
- A donde crees que vas?- grito León enojado.- Tenemos que hablar ahora?- él no podía controlar la ira qué sentía, lo