Mundo ficciónIniciar sesión—¡¿Podrías repetir lo que acabas de decir, Adriana?! —le espeté.
El rostro de Adriana palideció al instante, como si acabara de darse cuenta de su imprudencia por lo que acababa de salir de sus labios.
—¿Embarazada? ¡Ah, así que como ya estás embarazada de otro hombre, por eso te has esforzado tanto por tenderme una trampa y forzar este matrimoni







