Mundo de ficçãoIniciar sessãoAquella tarde, me dirigí con paso firme hacia el majestuoso edificio que debía ser el escenario de mi ceremonia nupcial con Adriana.
Caminaba con total serenidad, avanzando por el pasillo hacia el altar con una expresión extremadamente fría y gélida.
Allí, vi una amplia sonrisa de felicidad dibujada en el rostro de Adriana. No solo ella, sino que la alegría también se







