Capítulo 35: Un grave descuido.
**************••••••••••*************
Cuando Vladimir se alejó de Tatianna y ella abrió su boca dispuesta a hablar respecto a ese beso…
Fue cuando él en ese instante le cubrió con su mano por la boca e hizo un gesto de silencio con su dedo de su otra mano.
Seguidamente ese CEO mafioso hizo otro gesto a uno de los guardias a distancia, que asintió y se marchó.
—¿Sucede algo…? —susurró Tatianna confundida y aún, un poco aturdida.
Él la tomó de la muñeca y comenzó a caminar por ese jardín oscur