Fernando le trajo a Luna algunas comidas sencillas y básicas. Luna probó un bocado y tiró el plato al suelo. —¿Qué es esta porquería? ¿Acaso se supone que esto es para comer?
Violeta le dio una bofetada sin pensarlo. —Para alguien como tú, ya es suficiente con tener algo de comida. ¿Todavía te atreves a quejarte?
—Violeta, te advierto que ahora la vida de Clara está en mis manos. Si no me tratas mejor, ¡ella tampoco vivirá!
Luna intentó chantajearlos a todos con esa amenaza.
Fernando, sin entend