Suriel hizo lo que Ramón quería hacer. —También tengo la culpa, estos años no solo no he cumplido con mis responsabilidades, sino que incluso los he perjudicado a ustedes.
—¡Basta ya!
Clara golpeó la mesa, atrayendo la atención de todos hacia ella.
—Ahora no es momento de culparse, cuanto más lo hagan, más feliz pondrán a Tomás. Aún no se ha confirmado que el señor Suárez haya muerto en la explosión de su avión, no saquen conclusiones precipitadas.
Clara se irguió, nunca había imaginado que algú