Diego acarició la cabeza de la niña. En estos últimos tiempos, la pequeña se había vuelto cada vez más cercana a él. Excepto por no llamarlo papá, no había ninguna diferencia con su padre biológico.
—Recién hecho, cómelo rápido.
Clara sacudió la cabeza con resignación. —No la malcríes demasiado. Comer muchos dulces puede causar caries.
—No te preocupes, es solo un pequeño trozo. —su apariencia tan tierna contrastaba completamente con su actitud ante los demás.
Clara no sabía si era una ilusión,