[Clara, mereces morir.]
Estas palabras resonaron en la mente de Clara, y ella vio a su antiguo yo humilde frente al arrogante Diego.
¿Dónde estaba la más mínima confianza en su rostro?
Al mirar su expresión, parecía ver basura.
¿Qué había hecho ella para despertar tanto disgusto en él?
Solo pensar en esas cosas le provocaba un dolor intenso en la cabeza, una agonía insoportable.
—Clari, ¿qué te pasa? ¿Te duele el estómago de nuevo?
Preguntó Diego, agarrando su mano con preocupación.
Clara levant