Diego estuvo a punto de dejar caer el plato que tenía en la mano. Abrió la boca para explicar: —Clari, las cosas no son como piensas, Yolanda y yo no...
Clara lo miró fríamente y lo interrumpió: —¿Qué historia estás a punto de inventar ahora? Solo te pregunto, aquel día en que Yolanda y yo caímos al mar al mismo tiempo, ¿a quién salvaste?
Ese era el único fragmento que recordaba, y aún le dolía en el corazón al recordarlo.
Si podía hacer esa pregunta, Diego sabía que no podía ocultárselo.
—Clari