Sin previo aviso, apareció un grupo de personas vestidas elegantemente en la entrada. Lucas y Fernando tenían evidentes heridas en sus rostros, lucían serios y se mantenían respetuosamente detrás de Diego.
Diego, de estatura imponente, tenía una cicatriz en el arco de la ceja. Emanaba una sensación fría penetrante, su aura dominante llenaba toda la estancia.
Daniel mostraba incredulidad en su rostro, con la boca entreabierta. —¿Cómo es posible? Tú no...
Diego avanzó con paso altivo, su hermoso r