Clara notó claramente que algo no iba bien, pero la actitud de Teresa de no querer involucrarse hizo que ella se contuviera de toda curiosidad. Simplemente asintió cortésmente hacia la mujer y dijo: —Disculpa, ¿me dejas pasar, por favor?
La mujer, en cambio, tomó su mano afectuosamente y dijo: —Tú debes ser Clari, ¿verdad? He estado siguiendo las noticias de Internet, y en verdad hacen una pareja perfecta tú y Diego.
Al ver la mirada de Clara llena de confusión, la mujer se presentó por iniciati