Yolanda estaba sentada en su silla de ruedas, observando desde lejos a Diego sosteniéndole un paraguas. Ambos estaban de pie y de rodillas, con la nevada cayendo detrás de ellos, creando una extraña sensación de armonía.
Durante un tiempo, Yolanda le preguntó a Diego muchas veces sobre el paradero de Quirino, pero Diego no reveló ni una palabra.
Fue hasta esta mañana que recibió la noticia de la muerte de Quirino.
Ni siquiera pudo ver a Quirino por última vez ni acompañarlo en su último viaje. H