En el día en que la primera nevada cayó, Clara decidió salir.
Pensaba que su entrenamiento excesivo agravaría su condición, pero extrañamente, desde que quedó embarazada, su estómago prácticamente no le había causado más problemas.
Aunque no sabía cómo estaba el tumor, estaba segura de que la enfermedad se había estabilizado, sin más avance.
Esa era el mejor final para ella.
Hacía casi un año que no salía hacer unas compras ni disfrutaba de la vida.
Parada en el centro comercial más popular de l