Una vez más, la atmósfera de tristeza los envolvió. Paloma exclamó con enojo: —¿Por qué no fue Yolanda, la tercera en discordia, quien murió?
—Es el destino, supongo que mi bebé me extraña demasiado. No te preocupes, piensa en mí como alguien que llegó primero a la meta en una carrera. Tú toma tu tiempo, no te apresures.
Clara trató de romper el ambiente sombrío con una broma. —Cuando yo me vaya, asegúrate de celebrar el Día de los Muertos en mi honor y ofrecer una gran cantidad de ofrendas par