En el rectángulo blanco, aparecieron claramente dos líneas rojas: una era de un color profundo y la otra mucho más tenue.
Cuando Clara vio esas dos líneas, su respiración casi se detuvo y su mente se quedó en blanco.
¡Era verdad! Realmente estaba embarazada.
Cuando todas las complejas emociones la inundaron al mismo tiempo, lo primero que sintió fue alegría.
Sin embargo, al levantar la vista y verse en el espejo, ya tenía lágrimas en los ojos.
Había necesitado un año y medio para superar el dolo