—No te amo, no te culpo por eso. Siempre he pensado que con el tiempo dejarías todo atrás, y un día te enamorarías de mí.
—Puedo soportar tu indiferencia hacia mí, criaré a nuestro hijo con amor. Somos una familia, y estoy segura de que lo amarás.
—Pero cuando vi a nuestro hijo quedarse sin aliento, te odié. Odié tu crueldad y falta de compasión. ¿Por qué fuiste tan despiadado? Preferiste dar todo tu amor a esa mujer despreciable en lugar de compartirlo con mi hijo y conmigo. Juré que harías pen