La mansión era grande y espaciosa, tan vacía que se podía escuchar el eco de los pasos.
A pesar de ser altas horas de la noche, solo algunas antiguas lámparas de pared iluminaban el pasillo, mientras que la mayoría permanecía sumida en la oscuridad.
En esta noche silenciosa, el sonido del piano resonó por toda la mansión, interpretando la reconocida melodía de "La boda de los sueños".
En otro escenario, esta sería una pieza agradable de escuchar, pero en esta tenebrosa fortaleza, en plena madrug