Se encontraba con una mirada ansiosa en los ojos de Yolanda, la mujer le retiró la máscara de oxígeno. Yolanda ya no mostraba su anterior arrogancia y su voz sonó débilmente: —¿Qué pretendes hacer?
—¿Qué hacer? —la mujer soltó una risita, su rostro hermoso apenas había cambiado desde el recuerdo de Yolanda.
El paso del tiempo había sido amable con ella, sin agregarle arrugas.
Pero la versión anterior de ella, dulce y amable, siempre mirándola con ternura, le había brindado una infancia maravillo