Diego dio algunas instrucciones a Lucas y subió lentamente las escaleras sosteniendo la sopa enfriada.
Desde el baño se escuchaban los sonidos de Clara lavándose. No pasó mucho tiempo antes de que saliera envuelta en una nube de vapor.
Al abrir la puerta, sus ojos se encontraron con los de Diego.
Sus cabellos mojados caían en cascada, su rostro pálido estaba rígido, y su ropa de casa dejaba al descubierto sus delicadas clavículas.
Diego apartó disimuladamente la mirada, su garganta se movió lige