En aquel momento, pensé que Clara hablaba sin pensar, pero más tarde realmente estudió medicina y se inscribió en la facultad de medicina.
En ese entonces, no le dio importancia, solo considería que eran palabras sin filtro de una niña.
Era como cuando muchos niños decían que de mayores querían ser maestros, astronautas o bomberos.
Ahora, al recordar el rostro serio de Clara, el corazón de Camila se apretaba como una aguja.
Tumbada en la cama, inevitablemente, Camila revivió muchos recuerdos que