Yolanda ya había desarrollado una habilidad para leer entre líneas y notó claramente la incomodidad de Diego.
—Oh, entiendo ahora, no estaba al tanto de eso.
Diego no se molestó en explicar más y dijo: —Tía, puedes comenzar.
—De acuerdo, Jefe López.
La limpiadora empezó su jornada laboral, mientras Yolanda la observaba detenidamente. Al darse cuenta de que esta señora no podía tener una relación con Diego debido a su edad, Yolanda comenzó a jugar con su teléfono en un rincón.
En la mente de Clar