Gerardo, un hombre débil y enfermo, jamás imaginó que su propio hijo hubiera sido abandonado afuera por tantos años. Tampoco se imaginó que ese hijo, a pesar de haber pasado por tantas dificultades, hubiera crecido tan fuerte y saludable.
Sin embargo, ¿por qué este reencuentro padre-hijo no era como Gerardo lo había imaginado?
Después de todo, eran vínculos de sangre que se habían separado por tanto tiempo. En este momento de conocer la verdad, ¿no deberían estar abrazándose con emoción y expres