El rostro de Ezequiel cambió bruscamente, como si acabara de escuchar la broma más grande del mundo. —Clara, ¿estás jugando conmigo?
Clara se mantuvo serena y tranquila. —¿Crees que jugaría con algo tan importante?
Tenía razón, pero Clara había demostrado ser engañosa en el pasado, por lo que Ezequiel no podía confiar plenamente en ella.
—Cuando acabe con ese parásito, podremos aclarar esto. Basta con hacer una prueba de paternidad y la verdad saldrá a la luz.
Dicho esto, Clara se marchó con Aur