Un cuerpo vigoroso y desnudo captó su mirada, la piel de Hernán era un poco más oscura que la de Diego, un auténtico tono bronceado.
Anchos hombros, cintura estrecha, con claros contornos musculares en su pecho. Al igual que Diego, tenía algunas heridas en su cuerpo.
Cuando las gotas de agua seguían el contorno de su marcado abdomen, cada gesto del hombre estaba lleno de la virilidad masculina.
Sosteniendo la cesta de pescado, la luz del sol proyectaba destellos en el mar detrás de él. Aunque no