Antes de que cayera la noche, el tío Leal entregó los medicamentos que Suriel había estado tomando anteriormente.
—Doctora, estos son los medicamentos que el señorito toma regularmente.
Clara revisó los ingredientes y eran medicamentos psicoactivos comunes, sin nada extraño.
Asintió con la cabeza y respondió: —Gracias, tío Leal.
—No hay de qué, doctora. Si necesita algo, solo dígamelo. Si logra curar al joven, será una gran benefactora para la familia Suárez.
—Haré todo lo posible.
Después de qu