Elio también guardó silencio y siguió fijando la mirada en Renzo.
Renzo lo miró con ferocidad. —¿Por qué me miras así? ¿Dije algo malo?
—Hermano, ¿no te gustaba mucho el tamal que preparó la doctora Suárez antes? Deberías tener una mejor impresión de ella. Yo solo pensé que el jefe está mucho más feliz ahora y no hay nada de malo en eso.
—Ignorante, ¿no has oído que lo forzado no sale bien? Además, si el jefe solo se enfoca en amor, ¿qué pasa con todos sus enemigos que busca venganza? No puede t