El museo marítimo albergaba tesoros de diversas épocas y países, pero generalmente no estaba abierto al público. Esta era la primera vez que Clara lo visitaba y sus ojos se maravillaron al verlo todo.
Sin darse cuenta, se había quedado atrás mientras observaba detenidamente cada antigüedad.
Lo que más la impresionó fue una talla de jade, completamente blanca y de una belleza natural.
Cuando vio el rostro de esa talla de jade, se asustó al notar la sorprendente similitud entre la talla y ella mis