Clara sonrió. —No nos hemos reconciliado.
La expresión de Hernán estaba llena de incredulidad, como si dijera: 《¿Crees que soy tan tonto?》
Clara encogió los hombros. —Bueno, no hemos vuelto a casarnos, pero hemos hecho algo.
—Al menos eres sincera.
—Soy una mujer normal, ¿no es normal tener ciertas necesidades? —Clara mostró una expresión un poco ingenua delante de Hernán, como una niña pequeña.
No había atracción romántica entre ellos, era más como hermanos.
Hernán la había ayudado mucho durant