89. Sorpresa
Un par de hora después
Si hay algo que sé de Gael es que cuando él quiere algo, lo consigue. Aquí estamos sentados uno al lado del otro en esta sala de espera privada esperando a que me llamen. —¿Qué tan nerviosa estás por la ecografía?— Me pregunta y puedo sentir su mirada sobre mí.
No quiero meterle en problemas, mucho menos quiero que vaya a reclamarle a Pedro. En la oficina todos tienen prohibido decirles algo de lo sucedido. Quiero que él esté tranquilo durante su gira. –No son nervios, es