Tres semanas atrás…
Lucas sabía bien lo que debía hacer. Necesitaba ser honesto con su novia en cuanto a su situación y lo que estaba a punto de hacer.
El tiempo se terminaba, era consciente de que no podía esperar más; así que le pidió que se vieran en su apartamento. La conversación que se encontraban a punto de tener no sería nada fácil y necesitaba privacidad. Se encontraba perfectamente consciente de que habría gritos e incluso insultos, mismos que prefería no fuesen escuchados por nadie.