Tomando en brazos a Catalina – Catalina, ¿puedes mantener escondidos a los esclavos?
–Si Adrián, mañana enviare por mi abogado y haré las cartas de libertad de todos esos esclavos, si le pago bien a ese hombre no dirá nada – sonriendo – Adrián – soltando el abrigo de Adrián y dejándolo caer – te he extrañado y mucho – sonrojada
–¿Y qué puedo hacer para que mi niña de ojos azules deje de extrañarme? – bajando a Catalina y estrechándola en sus brazos
–Adrián, quiero que me ames, que me ames tanto