14. Mimada
Arin se sintió angustiado, aún Kaira tenía puesta la ropa mojada y parecía realmente enferma, a los pocos minutos la puerta se abrió, eran su madre y su hermano quienes entraban.
— ¿Qué ocurre ahora?— preguntó con fastidio mientras Yash miraba a su hermano con cara de reproche.
— Kaira de desmayo.
— ¿Estás seguro?, no estará haciéndose la víctima para manipularte para buscar tu perdón.
— ¿Mamá, cómo dices esas cosas?—, preguntó Yash sorprendido.
— No seas inocente, hijo, hay muchas mujeres que