Mundo ficciónIniciar sesiónVeo de reojo cómo Bautista habla con Carolina y le pide que se lleve a las niñas a la casa. Me siento horrible conmigo misma, con Bautista, y con las niñas, he arruinado todo. Bautista tenía razón, en Madrid éramos más libres. Al mismo tiempo pienso que no puedo estar huyendo todo el tiempo de mi pasado, por más horrible que sea.
—Cariño, ven vamos. — Dice tomándome de las manos para que me ponga de pie.<







