Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 46. El compañero de viaje
Leonardo
Después que las lágrimas terminaron, fui a la empresa tenías varios pendientes, aunque quisiera ahogarme en mi dolor no puedo, además, Ailyn se pondrá triste si termino como hace cinco años.
Sentado en el escritorio tome los documentos que debía atender, los fui revisando y firmando, no almorcé, solo me dedique a mi trabajo, de vez en cuando mi mente se desvia







