—Estás corriendo un gran riesgo —le dijo Velkan en voz baja a Tamar— Y es peligroso.
—Lo sé, pero ya estoy muy involucrada al ocultarle información al coronel Karaeva —replicó ella de igual forma bajando bastante la voz.
—Eso no importará cuando hayamos huido —le dijo— También debo tomar algunas armas, no será fácil dejarlos atrás y necesitaremos con que defendernos.
—Pues, yo tengo algo adicional por aquí —y diciendo estás palabras introdujo su mano debajo de la blanca bata y de su falda beige