Velkan siguió el camino que le pareció más seguro y apropiado, éste subía gradualmente dando una especie de rodeo que bordeaba toda la falda de la montaña, subiendo poco a poco por un sendero bien marcado a pesar de que no se veían muchas personas por allí.
Siguió caminando hasta el filo del mediodía y estaba llegando a lo que parecía ser la mitad del recorrido hacia la cima de esa montaña, a la distancia se podían apreciar otras montañas, como el Elbrús, dónde se había accidentado.
Se detuvo c