Velkan estaba contento de que por lo menos, si ya se había dado la alerta, tuvieran el chance de sacar mucha ventaja de manera que no pudieran alcanzarlos pronto. Quería evitar lo más que pudiera un enfrentamiento directo con el ejército, y no era que sintiera miedo, si no que era desgastante por la presión de luchar con un enemigo más numeroso.
Aparte de que se corría el riesgo de quedar atrapado o emboscado. No era una tarea fácil y también no quería exponer a Tamar a que saliera herida en un