—¿Estás hablando en serio, Tatiana? —La voz de Tamaz estaba llena de incredulidad y hasta Robert, que era un hombre que confiaba siempre, estaba extrañado del comentario que hiciera ella.
—Eso es algo increíble, Tatiana —dijo Robert con una expresión de asombro en su cara— Si no fuera porque tú lo estás contando no lo creería
—Pues, los entiendo, si para mí que fue quien lo vivió me parece absurdo e irreal imagino que para ustedes es peor. Pero lo explicaré lo mejor que pueda.
Tatiana se sumerg