Clara reflexionaba consigo misma.
Se levantó y Alejandra inmediatamente la llamó, no quería que se sintiera avergonzada y buscaba cambiar el tema.
Sin embargo, Clara dijo:
—No hay problema, mamá. Ya que todos están interesados, colaboraré con la señorita Vargas para animar el ambiente. Solo que no tengo ninguna formación académica, temo que pueda hacer el ridículo y avergonzar a papá, mamá y a Felipe...
Alejandra respondió de inmediato:
—Bobita, tus suegros y Felipe te quieren tal como ere