Esa noche, alrededor de las nueve, Clara regresó a la mansión de Felipe. Era el turno de Felipe para dormir en el sofá, y lo encontró recostado leyendo un libro. Al ver a Clara con un semblante bajo, Felipe entrecerró los ojos, confundido por su aparente tristeza tras haber ganado la pelea. Recordó cómo, después de vencer a Arnold, Clara había estado alegremente meciendo sus piernas en la cama, pero hoy parecía diferente.
Felipe tenía dudas, pero como Clara no inició una conversación, él tampoc